En los colegios mixtos las chicas, por lo general, sacan mejores notas que sus compañeros varones. Sin embargo, en el mundo laboral, concretamente en las empresas, ellos van a ser sus jefes. Es el mundo al revés, los estudiantes con expedientes mediocres van a ascender más y mejor que las estudiantes con trayectorias educativas brillantes. La profesora de Genética de la Universidad de Oxford, Anne Moir, sostiene que el sistema educativo favorece a las niñas, porque en su cerebro madura antes la habilidad para leer y escribir y tienen mayor capacidad de concentración. Además, los chicos generan más del 80% del abandono escolar.
Sea por el motivo que sea, los datos confirman mejor rendimiento escolar de las mujeres en todas las etapas educativas, con diez puntos porcentuales de diferencia entre alumnas y alumnos de la ESO que terminan a los 16 años y casi 15 puntos cuando terminan el bachillerato. En la Universidad las mujeres son mayoría en una proporción del 60-40 y sus notas medias son mejores. Solamente hay dos aspectos con preponderancia masculina, hay más alumnos que alumnas que alcanzan la excelencia educativa y ellos las superan a ellas en las pruebas PISA de Matemáticas. Cuando se les pregunta por su futuro laboral, las chicas tienen mayores aspiraciones en sus futuras carreras profesionales, hay más alumnas que alumnos que quieran ser jefas, pero los chicos creen estar mejor preparados y están más dispuestos a participar en actividades y prácticas que les preparen para su vida laboral.
En este mundo, el laboral, los datos son tozudos, el 45% de los trabajadores son mujeres, pero sólo representan el 10% de los altos directivos y apenas el 30% en direcciones de marketing, comunicación, asesoría legal o recursos humanos. En sectores como construcción y producción industrial la presencia de mujeres directivas es testimonial, no llega al 7%, según datos de Price Waterhouse Consulting. En las empresas del IBEX 35, las mayores empresas españolas por su liquidez en la Bolsa, la presencia de las mujeres en los Consejos de Administración ha crecido ligeramente hasta un 17%, pero solo hay tres directivas al frente de empresas de las 35 que conforman el índice y dos de las tres, Ana Botín y Vanissa Mithal, son hijas de los fundadores de las empresas, Banco de Santander y ArcelorMittal, respectivamente.
En el sector público, la presencia de mujeres ejecutivas es el doble que en el sector privado, al amparo de una selección más rigurosa vía oposiciones y a las políticas de igualdad. Algo estamos haciendo mal cuando desaprovechamos tanto talento en nuestras empresas al valorar, a la hora de dar responsabilidades, a las personas en función de si son hombres o mujeres.
























